Montserrat Boix

Octavio Salazar Benítez se define en sus redes sociales como «feminista, cordobés, egabrense, Sagitario, padre QUEER y constitucionalista heterodoxo.» Si aún no has abierto ninguno de sus libros, seguro que con esta presentación, ya te lo estás pensando.

Octavio Salazar es autor de numerosos libros y se ha convertido en una referencia sobre las  masculinidades igualitarias. Profesor Titular de Derecho Constitucional y catedrático por la Universidad de Córdoba, entre sus líneas de investigación está la  igualdad de género, las nuevas masculinidades, los derechos LGTBI, la diversidad cultural, la participación política y el gobierno local.

Un placer compartir este espacio virtual con uno de los autores de referencia de nuestro rincón de lecturas feministas y estudios de género.

La mayor visibilidad de los movimientos feministas de estos últimos años, ¿cree que ha venido acompañada de esa «revolución masculina que tantas mujeres llevan siglos esperando»? como dice el título de uno de sus libros. 

Me gustaría pensar que sí, pero me temo que no, o al menos solo un sector muy minoritario todavía de hombres se siente interpelado, que no atacado, por las vindicaciones feministas. Yo creo que la cuarta ola feminista ha puesto sobre la mesa temas cruciales, y hasta hace nada invisibles, y que nos interpelan directamente a nosotros, a nuestro lugar de privilegio, a nuestro estatus de dominio, a nuestra concepción de la sexualidad… Lo que sí es evidente y peligroso es la reacción machista a la que estamos asistiendo y que es la manera de (re)posicionarse de muchos hombres que sienten que el feminismo les mueve de su lugar de poder. Los hombres que creemos en la igualdad, o sea, los demócratas, tendríamos que asumir el compromiso de frenar esa reacción y de convertirnos en referentes de otra manera de ser y estar.

 

¿Realmente son nuevas las masculinidades igualitarias?

A mí no me gusta el término nuevas masculinidades porque me parece una etiqueta que puede o bien quedarse vacía de contenido, o bien plegarse a una cierta acomodación al tiempo presente. Las masculinidades positivas, igualitarias, en transformación, son para mí las que se traducen en un cuestionamiento de nuestro rol, en una praxis feminista, y en un compromiso cotidiano de lucha contra la cultura machista y el lugar de sujeto dominantes que el patriarcado nos ofrece. Creo que lo de menos es la etiqueta. Lo más relevante es la conciencia, el compromiso y la acción.

¿En qué sentido cree que la pandemia ha subrayado el problema de la violencia machista? ¿Por qué deberíamos ser personas distintas después del coronavirus?

El hecho de que muchas mujeres hayan tenido que estar confinadas durante meses con quienes las tratan de manera violenta se ha convertido en una «bomba de relojería». Ahí están los datos para demostrarlo. También, no lo olvidemos, el aumento de las violencias sexuales a través de Internet, muchas de ellas teniendo como víctimas a   menores de edad. Es decir, el escenario de crisis incide en una multiplicación de los riegos y vulnerabilidades de quienes ya de por sí viven una situación estructural de subordinación. Si a eso le sumas la precariedad laboral, las angustias e incertidumbres provocadas por la pandemia,  no hace falta ser una experta para deducir cómo está afectando todo al aumento de la desigualdad. Las crisis generadas por la pandemia nos evidencia las muchas cosas que tenemos sin resolver en lo que respecta al pacto de convivencia de mujeres y hombres. La crisis de cuidados, por ejemplo, es una evidencia de cómo todavía no hemos superado el contrato sexual, y de cómo tenemos un Estado Social basado en los trabajos no reconocidos de las mujeres.

¿Qué títulos no deben faltar en las estanterías de nuestro Espacio Violeta?

¡Qué pregunta más difícil! Son tantas las obras imprescindibles del pensamiento feminista…Más que obras, me atrevo a deciros autoras que son para mí imprescindibles, por diversos motivos. Desde lo literario a lo filosófico. En mi biblioteca ocupan un lugar privilegiado Virginia Woolf (Una habitación propia, Tres guineas); Celia Amorós (todos y cada uno de sus libros); Marcela Lagarde, Adrienne Rich… Y por citar a algún colega, no puede faltar John Stuart Mill (como tampoco los escritos de su compañera Harriet Taylor) y, de manera más cercana en el tiempo, todo lo mucho y bueno que Miguel Lorente ha escrito sobre violencia de género.

 

Gracias a Octavio Salazar por su tiempo y su generosidad. No te pierdas todos los títulos que acompañan esta entrevista y que puedes encontrar en la Biblioteca Universitaria. Consulta su disponibilidad sobre cada imagen.

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